Formación

Estamos acostumbradas a vivir la educación como un proceso lineal y vertical: impartido desde arriba y recibido desde abajo. Esta concepción limita el aprendizaje a un rol pasivo en el que se pierde la iniciativa de quien está recibiendo la formación. Estimular la curiosidad nos permite situarnos en un plano divertido y estimulante a la hora de aprender, jugando durante la adquisición de nuevas competencias que incorporamos desde la experimentación y no la memorización.

Sin renunciar a la teoría, que cumple una función esencial en cualquier formación, sabemos que el aprendizaje que se consigue desde lo vivencial se convierte en un conocimiento más asentado que facilita la incorporación de nuevos procesos.

Éstas son nuestras experiencias de formación en diferentes ámbitos: comunicación, radio o Wikipedia.